El inevitable evento en Itsukushima

Cuando rentamos el camper van el dueño nos advirtió que tengamos cuidado especialmente desde el 3 día de manejar, porque es cuando ya uno se acostumbra y empieza a descuidarse. Claro que teníamos seguro en el camper van, pero el contrato era que en caso de un accidente nosotros teníamos que pagar los primeros 100,000 yenes y si se necesitaba mas dinero aun el seguro pagaría el resto.
Obviamente, uno nunca desea por un accidente, pero los 100,000 yenes eran otra motivación para tener cuidado manejando. Sin embargo, por algo nos advirtió el dueño…
Ya en el octavo día manejando el camper ya me había acostumbrado y manejaba normalmente tal y como manejaría cualquier otro carro normal, yo siempre he manejado carros chiquitos y nunca había tenido que considerar que la altura del carro sea un problema y se me olvido calcular la altura del camper van.   
Todo paso muy rápido como para detener lo que con mi torpeza era inevitable, ni vi las advertencias del dueño del parqueo señalando que no podía parquear en esa zona, ni mis padres tuvieron tiempo de advertirme, ni yo me fijé en el techo que había justo al lado de donde yo decidí parquear el van. El tremendo trueno de metal contra metal fue lo que obviamente siguió esta escena y por fin me di cuenta que tenía que considerar la altura del van, pero para ese entonces ya era muy tarde y el daño ya estaba hecho. Un gran agujero en el techo del van.
Ay, ay, ay

Con el gran agujero, mi arrepentimiento por no tener mas cuidado y los 100,000 yenes en mi cabeza ya no tenia mas ganas de ir a disfrutar el día en Itsukushima.

Pero teníamos un héroe de múltiples talentos viajando con nosotros. Mi papa vio el agujero y dijo que fácilmente lo podía arreglar con unos cuantos materiales que conseguiríamos en cualquier ferretería. Que no me preocupara y que vallamos a disfrutar el día. 
Sabia que era mecánico, pero pensé que los mecánicos reparaban solo las partes de adentro, y aun en el caso de que tuviera la habilidad de repararlo pensé que necesitaría un taller con todas las herramientas del mundo, pero no, con pocas cosas lo logro ¿cuántos talentos puede tener una persona? No me lo imagino porque yo no tengo muchos jaja.

Y así de simple gracias a papi ♡ pudimos ir a visitar la isla de Itsukushima y ver el torii más famoso en Japón. 

Templo de Itsukushima


Y aquí les dejo un poco de información acerca de Itsukushima.

Nombre:
Probablemente has notado que esta isla cerca de Hiroshima tiene 2 nombres diferentes, “Miyajima” y “Itsukushima”. Pues aparentemente, ambos nombres se refieren al mismo lugar y es cuestión de preferencia cual quieras usar. 
El nombre oficial ahora es Itsukushima, pero tanta gente también usa Miyajima, es más varias compañías turísticas prefieren usar Miyajima por que el kanji es más fácil de escribir y más fácil de pronunciar. 

Horas:
Horario del templo:  6:00am – 6:00pm
Horario del ferry: 6:00am – 6:00pm (más o menos)

Precio:
Boleto para el templo: 300 yenes por persona y puedes entrar y salir cuantas veces quieras.
Boleto para el ferry: 180 yenes (una vía y toma 20 minutos desde Hiroshima hasta la isla)

Patrimonio mundial: No, pero si es patrimonio cultural.

¿Se permiten los perros?
Si. En el ferry de JR se permiten los perros con tal que los mantengas en una bolsa o jaula y que no entres adentro del cuarto en el ferry. No hay necesidad de pagar extra por tu mascota.
Whiskey a sus 5 años experiencia por primera vez subirse a un ferry y estaba tranquila y ya muy acostumbrada a viajar.
En la isla de Itsukushima los perros pueden caminar normalmente, pero adentro del templo tienes que otra vez cargarlos en una bolsa o jaula y no se permite que los perros camines por el suelo del templo. Con tal que sigas esas sencillas reglas no hay problema con llevar a tu mascota en este paseo.  El templo tampoco cobra extra por permitir entrar a los perros.

Wanderlady

Multilingual acupuncturist travelling the world