Manejando desde el Lago Biwa hasta el Gran Templo Ise

Si las cosas hubieran ido de acuerdo a lo que planee este día lo hubiéramos pasado disfrutando actividades en el lago mas grande de Japón, el lago Biwa. 
Yo quería que probáramos hacer paddle board o que nos montáramos en un barco y paseáramos por el lago. Pero nada fue de acuerdo a los planes, a penas era el tercer día en nuestro viaje y los planes ya estaban completamente destruidos.
Aparentemente, yo no planee un viaje para humanos, si no mas bien un viaje para robots que no necesitan comer y dormir. Tampoco tome en cuenta el trafico o descansos para ir al baño. Mi plan estaba destinado a fallar. 
Mi hermana nos acompañó, en el viaje por los primeros días y ella quería ir a ver el templo Ise. Así que por falta de tiempo tuvimos que sacrificar nuestro el lago Biwa. Digo “sacrificar” pero la verdad eso resulto mejor porque en abril hacia demasiado frio como para disfrutar jugando en el lago. Yo quería que participáramos en una clase de SUP yoga como la que atendí en las islas Cook, pero con el frio que hacia ese día era seguro que nos íbamos a morir congelados.  
Y así fue nuestra gloriosa visita lago Biwa. Estas son fotos para probar que si fuimos allí. Jeje

Con la misión de ir al templo Ise antes de que mi hermana tuviera que abandonarnos maneje lo más rápido posible. El templo queda apenas a 2 horas y media del lago Biwa, pero calculando lo lento que manejo, trafico y descansos tardamos un poquito más. Aun asi llegamos un poquito después del mediodía. 

Un error que cometimos aquí fue que llegamos sin ninguna información, y cuando llegamos no sabíamos cual era el orden para ver los templos (existes 2 templos principales y cientos de templos mas pequeños), no sabíamos adónde era la entrada principal, o el lugar donde dejar a Whiskey (los perros no pueden entrar al templo). Sin saber nada caminamos y caminamos perdidos y cansándonos.
Afuera del templo hay una calle en donde venden todo tipo de rarezas japonesas, como estos helados de sabores raros…
Helados de salsa de soya, wasabi, y ¿langosta?! Quien se atreve a comer esas cosas…

Al principio era interesante caminar y ver todas las rarezas, pero poco a poco se hacia tarde y aun no cumplíamos nuestra misión de ver el templo. Estábamos cansados pero apuesto que no tan cansados como un guardia de seguridad que nos encontramos en el camino…
Tratando de encontrar la entrada al templo vimos un lugar donde estaba un guardia de seguridad y con esperanzas de que el nos muestre el camino fuimos a preguntarle, pero en cuanto el vio a Whiskey se le puso la cara roja de lo enojado/asustado que estaba. Ya no escuchaba razón y solo podía gritar “aquí no se permiten los perros” “bla bla” “no perros” AAAAAAAHHHH!!!! Que pánico el de ese hombre, creo que tenía algún tipo de pasado traumático con los perros.
Sin poder conseguir información del guardia endemoniado escapamos lo más rápido posible de el para evitar que se le rompiera la vena en la frente de lo enojado que estaba.

No parecía que íbamos a encontrar el lugar donde cuidan a los perros mientras veíamos el templo, ni modo, tuvimos que volver al carro otra vez y dejar a whiskey. 
Un poquito antes de las 4pm por fin pudimos entrar al templo y quizás es por que ya estaba cansada de tanto caminar, o por la bienvenida que nos dio el guardia, pero yo ya no tenía ganas ni emoción para ver el templo.
Si es grande, y si es bonito, pero en mi opinión no valía la pena pasar por tal laberinto y ser maltratados por un guardia solo para ver otro templo cuando hay tantos en Japón. No me impresiono para nada.
Pero ya se que para lugares que son muy famosos es mejor ir al menos un poco mas informada y así evitar perder el tiempo. A veces es bueno improvisar un viaje, pero en lugares grandes como el templo Ise vale la pena investigar un poco más.
Si es posible recomiendo que vean el museo de mitología japonesa en las afueras del templo Geku (parte del templo Ise) para aprender acerca de la mitología y porque este templo es importante. Si no, van a ser como yo y perder su tiempo viendo un templo y pensando que seria mejor pasar el tiempo comiendo helado de wasabi. Qué asco.
Así fue nuestro primer día en el templo Ise, pero como fue tan miserable le dimos otra oportunidad y fuimos el siguiente día también. Allí me pareció mucho mejor y voy a escribir un poco acerca de eso en el siguiente blog. 

Wanderlady

Multilingual acupuncturist travelling the world