Lo que aprendí de un viaje en camper van de 20 días.

En Instagram veo mucha gente que vive y viaja en carros camper y todos parecían tan felices de vivir una vida tan libre y emocionante que a mi también me daban muchas ganas de hacer un viaje así.

Pero yo nunca había manejado un carro grande y además de eso tenia muchas dudas y preocupaciones cuando pensaba en todas las complicaciones que se podrían formar. ¿Qué tal si un carro camper es muy pequeño para 3 adultos? ¿y si llevo a mi perrita Whiskey seria crueldad de animales dejarla en el camper mientras nosotros veíamos museos y templos? ¿podríamos encontrar lugares en donde parquear el camper para dormir cada noche? Y lo mas preocupante de todo ¿20 días serán muy largos y agotadores para nuestro primer viaje en camper?

Muchas veces pensé que sería imposible y quería cancelarlo todo, otras veces pensaba que en vez de cancelarlo debería reducir los días y acortar el viaje. Pero ya les había prometido a mis padres este viaje juntos y no quería decepcionarlos con una cancelación de planes por miedo a que no funcionaran.

Y así con tantas dudas y miedos decidí seguir con el viaje. Papi y mami se dedicaron a la tarea de buscar el van perfecto para nuestro viaje. Yo me dedique a la tarea de planear el viaje, a donde visitar, las calles que recorrer, y hasta adonde parquear el camper van cada noche para dormir. Así planeando y investigando acerca de Japón crecía cada vez más mi emoción para el viaje, yo no tenia idea de que Japón tuviera tantos lugares que visitar, es mas un de las cosas más difíciles fue elegir a donde ir y a donde sacrificar por falta de tiempo. Poco a poco mis dudas para el viaje fueron reemplazadas por emoción, y aunque en ese tiempo aun estaba disfrutando mi vida en Nueva Zelanda ya no podía esperar para volver a Japón.

 

Cuando por fin llego el día para comenzar nuestro viaje en camper ya estaba tan emocionada que no me importo que nunca había manejado un carro tan grande y aunque tenía un poco de miedo quizás por la emoción me acostumbre a manejarlo casi en el primer día.

En otros blogs voy a escribir mas detalladamente acerca de lugares que visitamos, pero en este blog de hoy solo voy a escribir acerca de ciertas cosas que pensé y aprendí en este viajecito de 20 días.

 

1.       20 días no son suficientes.

En papel 20 días parecían mas que suficientes para ver todo lo que quería y tal vez más. Pero planes en papel son muy diferentes a la realidad…no calcule tráfico, o perdernos en las calles, tiempo para descansar, y tiempo extra para turistear. Todas esas cosas que poco a poco atrasaron todo.

Y además “el tiempo vuela cuando tienes diversión” cada día era tan emocionante, cada mañana nos levantábamos en un nuevo lugar para explorar, cada día teníamos algún lugar que visitar, algo rico para comer, un nuevo lugar para ver el atardecer y la emoción de ver nuestro baño de aguas termales cada día. Cada segundo era un regalo que traía nuevas sorpresas. Entre tanta emoción los 20 días pasaron en un abrir y cerrar de ojos.

Porque era un viaje de placer no nos apuramos para ver todo lo planeado, si no que fuimos despacio y disfrutábamos cada lugar que visitábamos y no veo el hecho de que no lo vimos todo como un fracaso, pero mas bien como una invitación a intentarlo de nuevo.

2.       La vida en un carro camper no es tan incomoda como lo esperaba.

Para mi lo mas incomodo fue el hecho de que no podía cargar mi celular por las noches y de vez en cuando me parecía un poquitito incomodo tener que ir a bañarnos a un lugar que quedaba algo lejos de nuestro parqueo para dormir, pero esas son cosas pequeñas que realmente no significan nada.

Viajar en Japón es cómodo porque en todas partes hay supermercados, gasolineras, y estacionamientos gratis para parquear el carro y dormir.

Era tan cómodo que pronto el carro tenia sentido de hogar. Estar con familia convierte cualquier cosa en un hogar.

 

3.       Aprendí a ver lo bueno de Japón.

He vivido aquí en Japón por mas de 10 años, pero en todo este tiempo no he viajado mucho adentro de Japón porque sinceramente mi impresión de este país es de ciudades grandes con poca naturaleza, y lugares llenos de gente a donde sea que vayas. No era una impresión muy positiva.

Pero estaba equivocada.

Manejando por la prefectura de Yamaguchi y Shimane había playas tan azules y hermosas que parece que estaba en otro país.

Y el monte Fuji…siempre pensé que era solo otra montaña y que la gente se sorprendía tanto con ella porque en Japón no hay montañas, pero al verla de cerca por primera vez entendí porque la gente esta tan admirada con el monte Fuji. Es la madre de todas las montañas.

También empecé a apreciar un poco mas los templos de Japón que la verdad me aburrían un poco pero cuando mami me contaba acerca de la mitología japonesa me parecía interesante aprender un poco de sus historias.

En cualquier pueblo al que íbamos había algo que ver, y teníamos aguantar las ganas de ir a un lugar para ver el próximo.

 

4.       Hay mucha gente viajando en carros camper.

 

En otros países veía mucha gente viviendo y viajando en su carro, pero en Japón nunca me había fijado en gente viviendo así. En este viaje me sorprendí en el hecho que hay tanta gente viajando en sus carros camper, incluso gente que acomoda sus carros normales para viajar. Al parecer no importa si tienes el carro apropiado para viajar, con tal de que haya ganas cualquier cosa funciona.

 

5.       No es mala la idea de vivir en un carro camper.

 

Reemplazas pagos de alquiler, electricidad y agua con pagos de carro y gasolina. Tal vez no sea mas barato pero seguro que es más divertido y libre. En vez de hacer la misma rutina dia tras día se puede vivir una vida gitana llena de sorpresas y aventuras.

Además, Japón esta bien equipado para vivir cómodamente en carro, en todas partes hay supermercados, gasolineras, baños públicos, y lavadoras de ropa públicas. Todo lo necesario para ser un vagabundo limpio. 

6.       Pero también aprendi a agradecer el tener un hogar.

Manejar todos los días sin final ha de cansar, y si viajas con alguien mas la privacidad es un lujo viviendo en un carro camper. En esos momentos extrañaba un poco mi casa y mi cuarto. Y agradecía tener un lugar adonde volver.

También extrañaba la comida casera, tener una cocina con todo lo necesario para cocinar algo y comer algo hecho en casa.

 

7.       Este viaje lo disfruté porque fui con mis padres.

 

Normalmente en mis viajes voy yo sola y cuando veo un paisaje hermoso me da un poco de tristeza no poder compartirlo con ellos. Pero en este viaje vimos los mismos paisajes y disfrutamos las mismas alegrías y por eso es que este viaje al menos para mi fue felicidad perfecta. 

Si hubiera hecho este viaje sola se que hubiera sida aburrido y triste. Y en momentos que hubo problemas fue gracias a ellos que se resolvía todo. Por ejemplo, cuando choqué el carro y le abrí un hoyo mi papa fue el que lo arreglo tan perfectamente que ya ni se notaba que lo había chocado. Y mi mama era la que trajo todo lo necesario para cocinar y cosas para vivir cómodamente en un carro, también era mi copiloto y buscaba lugares a donde dormir y bañarnos todos los días. 

 

8.       Viajar con un perro no es ningún problema.

 

Quizás es porque Whiskey es tan educada que no nos causo ningún problema viajando con ella. También ayudada cuando la gente era amable y flexible, por ejemplo, en Gokayama nos dejaron entrar con Whiskey adentro de las casas tradicionales convertidos en museo. Aunque realmente los perros no son permitidos adentro, nos permitieron meter a whiskey de contrabando con tal que la mantuviéramos en una cartera y que no caminara por el piso.

Y en lugares adonde los perros si podían andar libremente Whiskey corría y corría. Especialmente en las dunas de arena en Tottori Whiskey corría y saltaba como nunca la había visto hacer. Le encanto sentir la arena en sus patitas.

Me alegro mucho de que decidimos llevarla en este viaje, para mi Whiskey es parte de la familia y merece disfrutar todo lo que nosotros disfrutamos.

 

9.       Japón tiene mucha naturaleza, pero lamentablemente también tiene muchas montañas pelonas.

Entre mas al sur de Japón íbamos, más naturaleza se veía, había más montañas y bosques. Pero al mismo tiempo también había mucha deforestación. Muchas montañas con casi todos los arboles cortados para construir nuevas carreteras o poner paneles solares.

Tal vez cortar árboles para construir otras cosas sea un proceso necesario para la economía y desarrollo de los pueblos, pero el progreso esta destruyendo la poca naturaleza que le queda a Japón. Me parece que este tipo de cosas es lo que esta causando tantos problemas con el calentamiento global, así estamos destruyendo el planeta poco a poco.

Lamentablemente Japón elige el concreto en vez de la naturaleza.

 

10.   No puedo decidir si Japón es grande o pequeño.

 

Solo con manejar unas cuantas horas en Japón es posible pasar por 2 o 3 prefecturas y eso me hacia sentir como que Japón es tan pequeño. Pero entonces cada prefectura tenia tanto que ver y hacer que me parece imposible verlo todo y entonces recordaba lo inmenso que es Japón.

Si usaba la autopista podía llegar rápidamente de un lugar a otro, pero si elegía las calles normales podíamos parar a cada rato para ver el océano y otros paisajes y nos tardábamos horas y horas.

En Japón también hay muchas tiendas de franquicia que se ven en todo el país haciendo parecer que a donde sea que vayas todo es igual y empequeñecer el país. Pero también había muchas tiendas y productos que solo se pueden conseguir en esa especifica región agradeciendo a Japón de nuevo.

Varias veces en las estaciones de calle en las que parábamos para dormir encontrábamos otros viajeros que ya habíamos encontrado en previas noches, tal vez Japón es pequeño después de todo.

Wanderlady

Multilingual acupuncturist travelling the world