Finns Global Backpackers

Finns Global Backpackers

Como decirlo delicadamente...?
Bueno, solo digamos que vine a Taupo a ultima hora y sin planes lo cual significaba que no tuve muchas opciones de hostels.
Y ya que este era el único lugar que tenia una cama disponible no tuve otra opción.

Y cuando hice las reservaciones aun no sabia que este no era un lugar para alguien con poca resistencia como yo.

Noche 1
Todos los dormitorios estaban ocupados, así que no tuve otra opción mas que elegir el cuarto para parejas y claro que como estaba yo sola tuve que pagar el precio de dos personas. Y no valió la pena.
En cuanto entre al cuarto, Puff! un fuerte olor a humedad y moho. Las sabanas tenían manchas. Las cortinas estaban llenas de polvo y la alfombra roja tenia unas extrañas manchas negras por todas partes. Era el cuarto tan asqueroso que al verlo después del día mas horrible tratando de caminar el Tongariro Crossing ya estaba a un segundo de estallar en lagrimas. 
Tenia tanto asco del cuarto que estaba a punto de hacer reservaciones para un bus de vuelta a Auckland para esa misma noche cuando una amiga que conocí en el hostel el día antes me envió un mensaje preguntándome si quería ir a comer con ella.
Claro que no pude decir no a la oportunidad de ir a un buen restaurante así que decidí posponer regresar a Auckland esa misma noche.
A veces la gente que conozco durante un viaje resulta ser una de las mejores partes del viaje.

Noche 2
Para la segunda noche pude cambiar a un dormitorio de 3 mujeres. No era mejor pero al menos era mas barato. Y tener la compañía de otras dos personas que odiaban el cuarto tanto como yo era mejor que odiarlo sola. hehe
La miseria ama la compañia.

Lo mas frustrante de este cuarto era que solo tenia 2 conectores eléctricos para 3 personas....genio el que diseño ese cuarto. Tuve que esperar milenios para recargar mi teléfono.

Y la noche...
En el primer piso del hostel hay un bar y la banda estaba tocando esa noche. La música tenia un volumen tan algo que todo el edificio estaba temblando con la vibración de la música. Que fuerza tenia el ruido...perdón la música.


Pero tal vez no puedo llamarme backpacker si no me he quedo en un hostel tan crappy como este de ve en cuando. 
Y al menos las duchas comunes no estaban tan sucias como la de el cuarto privado.

Wanderlady

Multilingual acupuncturist travelling the world