Tipos de clientes que odio como masajista.

Hoy voy a escribir acerca de algo un poco diferente a lo normal. Escribiré acerca de mi trabajo. Yo estudie acupuntura, pero hace unos cuantos años me dedico mas a hacer masajes. Ese verano 2018 estoy en Japón trabajando como terapista de masajes y hace unos cuantos días tuve el placer (jaja) de tener un cliente tacaño, grosero y estúpido que me inspiro a escribir este blog acerca del tipo de clientes que mas odio como masajista.
Antes de empezar el tema de hoy quiero que les quede claro que yo amo mi trabajo. Dar masajes es uno de esos trabajos que dan gratificación instantánea y me gusta ver cuando mis clientes se sienten mejor y están tan agradecidos después de un masaje. Es tan rico cuando les gusta tanto mi masaje que la próxima vez piden por mí. ¡Gracias a esas personas que me hacen amar mi trabajo! 
Además, este es un trabajo que me ha permitido viajar a muchos lugares y encontrar trabajos fácilmente. Realmente es un trabajo que se puede hacer en cualquier parte, y nunca es aburrido porque conozco a varias personas diferentes. También me gusta la atmosfera relajante de un spa de masajes. 
Este es el trabajo perfecto para mi y me encanta. Pero como todo en la vida hay lados buenos y también lados malos. Y hoy voy a escribir acerca de esos lados malos, de cierto tipo de clientes que me hacen preguntar ¿porque hago este trabajo?
Y estos son los tipos de clientes que odio.

1.    Los clientes que pasan del tiempo.

Este tipo de cliente es tan irritante por lo desvergonzados y aprovechados que son. 
Como cualquier buen masajista yo siempre me aseguro de preguntarles a mis clientes al principio de cada masaje si quieren que use el tiempo en alguna parte específica, les pregunto a donde están sus dolores y su estrés. Y de acuerdo a sus respuestas divido el tiempo para trabajar en esas partes que me dijeron.
Pero este tipo de clientes dicen algo al principio y cuando termina el tiempo de su masaje siempre agregan otros lugares… ¿Qué si puedes apretarme un poquito aquí? ¿Qué si puedes apretar allá? 
Si querían eso ¿porque no mencionarlo al principio cuando les pregunte? ¿Por qué ahora al final? Simple, porque quieren masaje gratis. Y cuando les hago un poco extra por amabilidad se aprovechan y piden más y más. Y lo peor es que no quieren pagar por tiempo extra.
Esto pasa normalmente con clientes que eligen masajes de tiempo corto, 30 minutos o menos y piensan que si siguen pidiendo más y más van a conseguir un masaje largo gratis.

2.    Los clientes que se creen VIPs

Yo quiero mucho a todos mis clientes regulares, esas personas que vuelven una y otra vez para recibir mis masajes. Ellos son la razón por la que hago este trabajo y son los verdaderos VIP.
Pero de vez en cuando hay personas que creen que solo porque han venido un par de veces eso los hace especiales y merecen tratamiento de reyes. Esas personas creen que se merecen descuentos y esperan que les alargue el masaje sin cobrarles porque supuestamente son clientes tan especiales. ¡Bah!
Pero los que odio aun mas son esos clientes que creen que porque volvieron unas cuantas veces y pidieron por mí es razón suficiente para demandar que salga con ellos y esperan que acepte porque son “mis clientes especiales” …. no me hagan reír por favor.

3.    Los clientes adictos a los celulares.

Ok, en esta era todos somos adictos a nuestros celulares. Incluso yo no puedo separarme de mi iPhone. Pero cuando pagas dinero para relajarte con un masaje, pues por favor ¡relájate!
Que cólera me dan aquellos clientes que no dejan de jugar juegos o hablar por teléfono durante todo el masaje. No se relajan para nada y es tan difícil tratar de hacerle un masaje a alguien que nunca se relaja. 

4.    Los clientes que esperan milagros.

Algunas personas van a recibir masajes para relajarse o para aliviar músculos cansados y adoloridos. 
Otras personas van a recibir masajes porque creen que es un cura-todo. Este tipo de clientes normalmente eligen el masaje mas corto y luego dan una lista larga de todo lo que quieren que les cures, aquel dolor que tienen hace años, el dolor de los huesos, incluso el problema de piel que tienen desde hace no sé cuándo…
Dije que era masajista, no milagrista.
Los masajes son buenos para aliviarte de estrés, dolores musculares y hasta dolores de articulaciones. Pero en muchas ocasiones eso toma tiempo, y no estoy diciendo esto porque quiero mantenerte viniendo para que gastes dinero, lo digo porque es la realidad.
No puedes esperar que aquel dolor de cuello que has acumulado trabajando en la oficina todos los días por años y años se cure en un instante. El cuerpo necesita tiempo para sanar, por favor entiende eso.

Este tipo de clientes son los que mas me molestan a mí, pero la verdad es que solo son pocas personas las que son así, la gran mayoría de la gente es normal. Es mas he tenido clientes que hasta me tratan como si les estuviera haciendo un favor cuando solo estoy haciendo mi trabajo. Por es tipo de gente normal y generosa es por la que me gusta hacer este trabajo.
Si algún día yo abro mi propia tienda de masajes creo que me voy a dar el lujo de elegir solo a clientes buenos, jaja. Pero por ahora voy a sonreírles igual a los clientes buenos y a los malos.

Wanderlady

Multilingual acupuncturist travelling the world